sábado, noviembre 05, 2005

Los diez pinchamientos

Ayer intenté actualizar y por primera vez uno de mis post se ha ido al lugar donde deben andar los posts que no huelen a nada, donde ya hay unos cuantos de Ann.

Quería hacer una actualización express que estaba siendo más larga que El padrino, así que hoy vuelvo a la carga, esta vez con una actualización en plan Los diez mandamientos.

Jueves: no cometerás actos impuros a bordo
El jueves pasado vino Antonio de Londres y quedé con él para cenar y tomar algo. Durante la cena me contó muchas curiosidades de cómo funcionan los aeropuertos, de lo jinchas que son las líneas aéreas, de la desfachatez del personal de Iberia y de que él atendió a James Blunt en un vuelo a Edinburgo en clase economy, que ya le vale. Y sí, por supuesto, del exarcebado zorreo con el personal de cabina. Nos tomamos unas cervezas en el HOT y después de conocer a una de las personas más imbéciles y snobs con las que he cruzado palabra me fui a casa. Solo.

Viernes: no robarás nada en IKEA
Supongo que iría a IKEA, que es donde estoy últimamente por motivos ajenos a mi propiedad, pero no me acuerdo. Por la noche quedé con M. para volver a cenar al inframundo y ponernos un poco cerdos de todo lo que pudiéramos. Pedimos tantas cosas que se acercó un chino y se echó unas risas desde el otro lado del cristal. Después estuvimos en el Naranja, con el suflé de Patata reloaded. Más tarde conocimos a Kurt y Dwalks, que escriben unos blogues muy buenos y se revelaron como dos tíos encantadores, divertidos y atractivos a partes iguales. Luego fuimos al 8 1/2, y dame veneno que quiero morir, dame veneno. Yo no, pero vamos, que ya les vale a los Kan y la madre que les parió. Lo mejor de la noche fue, sin duda, (P)Yvonne, una amiga de Matronic que no se cortó ni un pelo. Genial. Después a casa. Solo.

Sábado: amarás a Tim Burton sobre todas las cosas
Creo recordar que me levanté tarde y con voz de travesti mal hormonada. Por la tarde fui con M. a ver "La novia cadáver", que está muy bien con alguna pequeña mácula en el final. Luego fuimos a cenar a El comunista, y joder con el comunismo, flipamos con la cuenta. Supongo que a ese sitio seguirán yendo comunistas como Ana Belen y Victor Manuel. M. se fue a casa y yo no pude quedar con Carol así que me acerqué al Naranja y Claudio y Farala me liaron de mala manera para ir a ver pinchar a Aviador en Coppelia. Yo ya nunca más, la verdad. Nos fuimos, cada uno a su casa, solos.

Domingo: no consentirás pensamientos ni travestis impuras
Todavía conservaba un poco de dignidad humana y vergüenza torera. Fui con Mrs Eric a comer a casa de Enrique y Carmen, amigos de la familia desde tiempos inmemoriales. Degustamos unas viandas deliciosas y a los postres y los cafés Enrique desplegó su genial sentido del humor y contó cosas muy divertidas, de las que me quedo con la definición que su madre, una señora de unos 80 años, le da a las muñecas hinchables: "muñecas de esas que las follan". Hala, Google, vuélvete loco y envíame a todos los ciber pajilleros.

Por la noche fui con Ann y AGdP al EPT, que estaba hasta la bandera de gente. La entrevista para el canal Cuatro no sé si quiero verla, porque hice el ridículo de mala manera, intentando hacerme el gracioso delante de la cámara al ver que AGdP nos estaba robando la escena descarada e insolentemente. Qué gracia tiene el cabrón. Después nos reunimos con Dwalks y Kurt que venían con unas amigas a las que hicieron caso entre cero y nada, y claro, las chicas se fueron pronto. Nosotros nos quedamos bailando, criticando a los grupos y performances y haciendo fotos con las que pienso forrarme vendiendo exlusivas. Nuestros partenaires se fueron a horas decentes porque es gente de provecho, de los que sacan España adelante y hacen que nuestra economía crezca, y nosotros nos fuimos con V. y el resto de troupe al Weekend a ver decrecer nuestras economías. Allí no estuvimos mucho rato, pero sí el suficiente como para que nos ofrecieran a Ann y a mí hacer un trío. Por mucho que diga Ann yo en esas situaciones de acoso y derribo lo paso fatal y me veo desde fuera con cara de pánfilo y sin saber muy bien qué hacer. Pero bueno, llegué a casa sano, salvo y entero. Y solo.

Lunes: no matarás a tu sistema digestivo
El lunes ya era lo que se dice un despojo humano. Me salté los análisis que me tenía que hacer y dormí tres horas. Comí tres porras con café, de postre un croissant de ensaladilla de cangrejo, merendé una cazuela de arroz con pollo para 4 personas y cené una napolitana de jamón y queso, de camino al Naranja. Claudio me había dicho que teníamos que ir con una corona a su Pinchapiscu, en honor a Leonor. A esas horas lo único que se me ocurrió fui ir al Burger King y pedir una de esas que te daban en los cumpleaños, de cartón. El pinchamiento fue de traka, con unos temas que todos creíamos haber borrado de nuestros lóbulos temporales. Al salir pasó algo inédito en mi vida: empecé a tener náuseas nimri y vomité, para sorpresa de propios y extraños. Después del primer envite me encontraba fenomenal y me envalentoné, así que dije que el show debía continuar y que nos íbamos sin más dilación a los conciertos del Coppelia. En el Coppelia no sé si fue la camiseta de Roberta Marrero pero me encontraba fatal otra vez y me fui al baño a montar una performance alternativa. La gente me jaleaba y recibía cada arcada con vítores. Fue muy grande, pero después de eso me fui a casa, previa parada en Méndez Álvaro, middle of nowhere, para volver a echarla.

Martes: honrarás a tu padre, y a tu madre, ...
Fallecí oficialmente el martes a las 05.36. Cuando me levanté Mrs Eric, muy apropiada y oportunamente, había invitado a comer a una amiga que me conoció en mi vez que mejor.

Miércoles: santificarás las patatas bravas
El miércoles me levanté y me fui a tomar el vermú con Laura, una amiga del colegio. Prácticamente desayuné una de bravas y unas cañas, y a partir de ese momento me convertí en una máquina de hacer helados como las del McDonalds, pero cuando se estropea y sólo te dan de chocolate. Pues eso.

Jueves: no codiciarás la comida ajena
Claudio nos invitó a Ann y a mí a cenar en su precioso y apañado apartamento. Yo pedí arroz blanco, porque lo que durante el fin de semana eché por la boca entonces lo estaba echando por el bul. Pero como soy tan cookie monster, me dejé llevar por unas ansias demasiado impetuosas, y decidí regar el arroz blanco con un buen chorretón de tomate frito e hincarle el diente a casi media tortilla de patata. E irnos al HOT, que últimamente Claudio poco menos que exige ir a sitios de osos. Allí fichamos a un chico muy guapo que se nos acercó a pedir papel para fumar y resultó que tenía la piñata podrida, en plan Mordor. Y eso sí que no, por favor, que tengan cualquier defecto pero las piezas dentales donde y como corresponde.

Viernes: no tomarás la sesión de Farala DJ en vano
Ayer cuando me di cuenta de que era fin de semana, otra vez, se me pusieron los pelos de punta y me entró en el cuerpo una mala Svalvbard and Jan Mayen Islands que no podía con mi alma. El caso es que llegaba Lidia de London y habíamos quedado para achucharle y tomarnos unas cañas y echar unas risas. Cañas ellos, yo Aquarius, y sin probar una miga de comida, que es precisamente la idea que tengo de infierno terrenal. Todo esto a costa de perderme la versión beta de Farala DJ, que no me va a perdonar nunca el no haber asistido. Después de cenar fuimos a un sitio infecto de homosesuales adolescentes bakalas que se vuelven locos con las remezclas de Mónica Naranjo. Todo fastuoso, con un aire acondicionado que cortaba la cara y música a base de vídeos de entregas de premios de la MTV. Luego fui a ver a Lolo, Claudio y Ann y después de recoger unos pases de puerta por las aceras y los cubos de basura fuimos a una discoteca de osos. Aquí Claudio perdió la camiseta, Lolo se abstrayó al ritmo del trance y Ann y yo observamos a un devoto de la Hermandad de la Lycra que se gustaba mucho y bailaba enfrente de un espejo. Creemos que era una versión beta de Pedro Zerolo. Después de que Ann hiciera servicio discrecional, acabamos cada uno en su casa. Con nuestras manitas y la tricotosa.

No sé qué mandamiento va a marcar el devenir de hoy, sábado. El próximo día lo cuento.

|

<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?