jueves, marzo 31, 2005

Lady Afrika, Ann, Lisser y otras chicas del montón




Como lo prometido es deuda, y yo no quiero deberle nada a nadie, ahí va la foto de Lady Afrika. Sólo añado que el abordaje que le hicimos en la calle no lo hacían ni los piratas del caribe: cuando vimos que se iba del garito salimos corriendo detras de él, y al oír nuestros pasos corriendo, lógicamente, se acojonó y se volvió con una expresión de jiñe que te cagas. Luego ya cuando le dijimos que queríamos hacernos una foto ya encantado. El gorro no se aprecia bien, eso va en un post aparte.

El lunes fue el cumpleaños de Bene, y su compañera de piso me había enviado un email para hacerle una fiesta sorpresa en un café. La trama era que Camilla iba a invitar a Bene a un brunch, y allí apareceríamos todos en plan sorpresa. Superguay. En el email especificaban que quedábamos a las 10 en punto. En punto danés, no español. Hay que joderse, qué manía; al final llegué el primero para callar bocas (y para husmear también el sitio y sobre todo, la comida). Era la primera vez que hacía un brunch por ahí fuera, como las chicas de Sexo en NY, así que según llegamos nos dirigimos (yo me abalancé) al buffet. Cuando volví a nuestra mesa observé con estupor que todo el mundo había cogido un yogur y una pieza de fruta, y yo me había ido directamente a por el salmón, las albóndigas, las salchichas y demás productos light apetecibles a lo que las 10 de la mañana. Y es que el brunch da para mucho, y como observé después, primero te tomas el desayuno, tranquilamente, y luego el almuerzo, sin prisa pero sin pausa. Cuando acabé tuve que ir al baño pues mi sistema digestivo se volvió loco y me dijo: "Primero cerveza y ahora esto; ni de coña". El niño que entró al baño después de mí salió medio llorando y haciendo aspavientos con las manos y llevándoselas a la nariz.

Como soy un pringado, aunque el lunes era fiesta tenía que ir al laboratorio a preparar cosas; menos mal que a Tine le pillaba de camino y me acercó en coche. Luego quedé con Yuu para tomar unas birras en Nyhavn, que es una especie de paseo marítimo que con el buen tiempo se pone hasta la bola de gente en las terrazas y borrachos en el dique bebiendo cerveza y con los pies colgando al mar. Yuu y yo nos unimos al segundo colectivo y disfrutamos de un rato muy agradable.

Ayer se fue Jonas, que tiene una gira con su grupo, The Violet Hour, por países europeos y zonas que deben ser muy bonitas. Como él es el único veggie estricto en la casa, yo la verdad es que ansiaba el momento de que se pirara para regalarnos una buena orgía con jamón y chorizo del que trajo mi hermana. Pero se me adelantaron: cuando llegué a casa me dijo Ida que íbamos a cenar a casa de su hermano. ¿Y qué prepararon? Cordero al curry. No me preguntéis qué clase de receta es esa porque se la sacó de la manga Ronan, que estuvo saliendo con una chica hindú y lo hace todo a la tandoori o teriyaki. Lo importante es que era carne, y la disfrutamos como enanos; era como una cena secreta, en la que nadie hizo referencia explícita al tema, era como un pacto tácito, un pacto de carne. No hacía dos horas que se había ido Jonas y ya estábamos poniéndonos hasta el culo de cordero.

Hoy he salido del laboratorio jodidamente tarde, por culpa de Ann que viene a distraerme y se crece a la mínima que me ve un poco tal. Del laboratorio estoy un poco cansado: me tiro una jartá de horas, y de momento no tengo ningún resultado significativo. Se me echa el tiempo encima, y no tengo una mísera página para escribir. Todo porque mi jefe me ha encomendado una investigación un poco faraónica, y la polaca aparece solo cuando el Papa está bien de salud, es decir, no viene nunca. Además, el ambiente de curro en el departamento es súper divertido: la gente no te saluda por los pasillos, las secretarias me miran con mala cara porque creen que les voy a robar el bolso, y así todo. Lo único que me motiva es Lisser, una técnico que me prepara unas movidas y le dijo a mi jefe que me mandara más a menudo por allí. Vamos, que le molo a una maroma de casi dos metros. Es más maja que las pesetas.

Para rematar el día, estaba cenando con Ida y pretendía verme del tirón los 4 primeros capítulos de Angels in America, recomendadísima por Ann, cuando me ha llamado Mike. Que si tenía 5 minutos, claro que si hombre, pásate por casa. Aluciflipo con este hombre: el motivo de su visita era que le hiciera unas fotos del torso!!!!!! para ponerlas en internet o mandárselas a algún fulano. Y el tío ahí medio desnudo contra la pared posando, ha sido muy fuerte. Ya le he dicho cuando se iba que la próxima vez las fotos sean de culo.

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