jueves, marzo 31, 2005

Lady Afrika en Ascott


No hay palabras para el tocado

Por favor, ¡¡decid algo!!

Lady Afrika, Ann, Lisser y otras chicas del montón




Como lo prometido es deuda, y yo no quiero deberle nada a nadie, ahí va la foto de Lady Afrika. Sólo añado que el abordaje que le hicimos en la calle no lo hacían ni los piratas del caribe: cuando vimos que se iba del garito salimos corriendo detras de él, y al oír nuestros pasos corriendo, lógicamente, se acojonó y se volvió con una expresión de jiñe que te cagas. Luego ya cuando le dijimos que queríamos hacernos una foto ya encantado. El gorro no se aprecia bien, eso va en un post aparte.

El lunes fue el cumpleaños de Bene, y su compañera de piso me había enviado un email para hacerle una fiesta sorpresa en un café. La trama era que Camilla iba a invitar a Bene a un brunch, y allí apareceríamos todos en plan sorpresa. Superguay. En el email especificaban que quedábamos a las 10 en punto. En punto danés, no español. Hay que joderse, qué manía; al final llegué el primero para callar bocas (y para husmear también el sitio y sobre todo, la comida). Era la primera vez que hacía un brunch por ahí fuera, como las chicas de Sexo en NY, así que según llegamos nos dirigimos (yo me abalancé) al buffet. Cuando volví a nuestra mesa observé con estupor que todo el mundo había cogido un yogur y una pieza de fruta, y yo me había ido directamente a por el salmón, las albóndigas, las salchichas y demás productos light apetecibles a lo que las 10 de la mañana. Y es que el brunch da para mucho, y como observé después, primero te tomas el desayuno, tranquilamente, y luego el almuerzo, sin prisa pero sin pausa. Cuando acabé tuve que ir al baño pues mi sistema digestivo se volvió loco y me dijo: "Primero cerveza y ahora esto; ni de coña". El niño que entró al baño después de mí salió medio llorando y haciendo aspavientos con las manos y llevándoselas a la nariz.

Como soy un pringado, aunque el lunes era fiesta tenía que ir al laboratorio a preparar cosas; menos mal que a Tine le pillaba de camino y me acercó en coche. Luego quedé con Yuu para tomar unas birras en Nyhavn, que es una especie de paseo marítimo que con el buen tiempo se pone hasta la bola de gente en las terrazas y borrachos en el dique bebiendo cerveza y con los pies colgando al mar. Yuu y yo nos unimos al segundo colectivo y disfrutamos de un rato muy agradable.

Ayer se fue Jonas, que tiene una gira con su grupo, The Violet Hour, por países europeos y zonas que deben ser muy bonitas. Como él es el único veggie estricto en la casa, yo la verdad es que ansiaba el momento de que se pirara para regalarnos una buena orgía con jamón y chorizo del que trajo mi hermana. Pero se me adelantaron: cuando llegué a casa me dijo Ida que íbamos a cenar a casa de su hermano. ¿Y qué prepararon? Cordero al curry. No me preguntéis qué clase de receta es esa porque se la sacó de la manga Ronan, que estuvo saliendo con una chica hindú y lo hace todo a la tandoori o teriyaki. Lo importante es que era carne, y la disfrutamos como enanos; era como una cena secreta, en la que nadie hizo referencia explícita al tema, era como un pacto tácito, un pacto de carne. No hacía dos horas que se había ido Jonas y ya estábamos poniéndonos hasta el culo de cordero.

Hoy he salido del laboratorio jodidamente tarde, por culpa de Ann que viene a distraerme y se crece a la mínima que me ve un poco tal. Del laboratorio estoy un poco cansado: me tiro una jartá de horas, y de momento no tengo ningún resultado significativo. Se me echa el tiempo encima, y no tengo una mísera página para escribir. Todo porque mi jefe me ha encomendado una investigación un poco faraónica, y la polaca aparece solo cuando el Papa está bien de salud, es decir, no viene nunca. Además, el ambiente de curro en el departamento es súper divertido: la gente no te saluda por los pasillos, las secretarias me miran con mala cara porque creen que les voy a robar el bolso, y así todo. Lo único que me motiva es Lisser, una técnico que me prepara unas movidas y le dijo a mi jefe que me mandara más a menudo por allí. Vamos, que le molo a una maroma de casi dos metros. Es más maja que las pesetas.

Para rematar el día, estaba cenando con Ida y pretendía verme del tirón los 4 primeros capítulos de Angels in America, recomendadísima por Ann, cuando me ha llamado Mike. Que si tenía 5 minutos, claro que si hombre, pásate por casa. Aluciflipo con este hombre: el motivo de su visita era que le hiciera unas fotos del torso!!!!!! para ponerlas en internet o mandárselas a algún fulano. Y el tío ahí medio desnudo contra la pared posando, ha sido muy fuerte. Ya le he dicho cuando se iba que la próxima vez las fotos sean de culo.

domingo, marzo 27, 2005

Boogie Nights

¿Por qué me gusta tanto rebañar los platos? Y cuando digo rebañar me refiero a dejarlos prácticamente como si hubieran salido de un lavaplatos, relucientes. Eso es lo que estaba pensando ayer mientras me comía una bola de helado de chocolate después de cenar en casa de los chicos de Amager. En realidad la cantidad de helado que uno puede arañar del plato cuando se ha acabado es ínfima, no llega a un 1% de lo que cabe en una cuchara; y sin embargo siempre me afano en aprovecharlo al máximo. Y como eso, todo, siempre igual. Empiezo a pensar que tengo una relación bastante insana con la comida, porque hago auténticas barbaridades que no ha lugar relatar aquí porque podría suponer el ocaso de este blog. Igual necesito ayuda de un profesional, pero paso de buscarla aquí, porque para poder pagármelo tendría que dejar de comer y eso sí que no.

Tras esta confesión, que supongo os ha dejado sobrecogidos y escalofriados (es como si de repente os dijera: "Mi vecina usa Tampax"; me contestaríais: "Y a mí qué"), os cuento que tras la cena de ayer nos fuimos de farra Ann y yo. Habíamos medio quedado con Mike, que andaba por ahí con Magnus, un compañero del equipo de rugby que se muda a San Francisco a vivir y anoche celebraba su despedida (nosotros más que celebrar guardábamos luto). Cruzamos cuatro palabras de rigor y nos desligamos, dispuestos a desplegar nuestro españolismo. Aparte de tener enamoraítos a los dueños y camareros del local, la clientela también se deja seducir. Uno de los que cayeron en nuestras redes ayer fue un alemán que llevaba una camiseta que ponía "Bearcelona"o algo así, de un happening oso en la ciudad condal hace no sé cuánto. Estuvimos practicando ese deporte tan guay que es juntarte con extranjeros y criticar todo lo posible el país de acogida (en este caso, Dinamarca). El pavo criticaba lo queenies que son aquí mientras no paraba de hacer aspavientos con las manos y se reía histriónicamente, como Concha Velasco.

Pero sin lugar a dudas, el personaje de la noche fue uno al que hemos visto varias veces por allí, que se parece a Jaffar, el malo de Aladdin. Pues ayer decidió salir con sus mejores galas y nos dejó con cara de croqueta a todos los parroquianos. El disfraz era indescriptible, aparte de lo absurdo de disfrazarse así en unas fechas en las que para nada procede hacerlo. Como tardaré en subir las fotos al fotolog, lo intentaré describir para una imagen mental, a pesar de lo arriesgado que es tamaña empresa. La base del disfraz era un uniforme leather clásico, con sus correas, su tachuelas y sus metales. Bueno, no tan clásico porque en vez de pantalones de cuero el pavo se había hecho una falda pantalón, con el culo al aire y tal. La falda de cuero con estampados muy étnicos y tribales, y con motivos ornamentales de marfil y ópalos colgados por doquier. El pecho estaba todo recubierto por diente de oso egipcio, o morsa africana o vete tú a saber qué, y sobre los hombros unas colas de zorro, armiño o chinchilla. El toque pop se lo daban unas chapitas con la cara de la reina Margarita, el Dalai Lama y alguien todavía por identificar pero que me apuesto el cuello a que es Manuel Aleixandre, un actor con una gran proyección internacional.
Pero lo mejor está por llegar. El tocado o sombrero que llevaba hubiera sido la locura en el programa ese de Miliki y Rita Irasema donde tenías que llevar un sombrero imposible y te lo cambiaba Rita por dinero (fui a ese programa con el colegio y me sentaron al final del todo porque no llevaba sombrero; Luisja, sin embargo, consiguió un "te lo cambio, chan!!"). Bueno, al tajo: el casco era como de vikingo, con cuernos y tal. Además le había pegado unas placas en la parte frontal, como de piloto de aviación. Estaba también recubierto por piel, en plan gorro de Boris Yeltsin. Luego tenía en la parte inferior a cada lado dos alas de águila imperial, impresionantes. En la parte de arriba, una cornamenta de alce (no sé si verdadera o no) en la que se engarzaba un gran globo terráqueo, y sobre el que descansaba una maqueta de estas de modelling de aviones, de African Airlines. Además, colgado de las astas del alce había un rosario con crucifijo en tamaño casi real. El globo estaba dispuesto de tal forma que se veía Africa con un triángulo con la bandera multicolor incrustado en el medio. Las astas por los lados tenían dibujos de osos amorosos y teletubbies, como pintados con plastidecor.

Huelga decir que no hemos tenido ni tendremos jamás una visión más kitsch, por lo menos del continente africano.

Luego ya todo nos pareció poco, y en el garito de depravación al que vamos ya a morir me empeñé en que nos íbamos a una casa de uno de la comunidad latina, de chillout. Obligué a Ann a punta de botella de cerveza a venirse, para al final dejarle medio tirado y cocido como un jamón de Campofrío, y aparecer a las 10 de la mañana en el medio de la nada (aquí llamado Rodovre), con un sol de justicia y un perrito caliente en la mano, andando hacia el horizonte, totalmente perdido y llamándole para hacer un brunch.

lunes, marzo 21, 2005

Sun is shining, here they are

Pues sí, ya están aquí mi hermana y Pedro. Y se han debido traer el sol de Spain, que no las temperaturas, porque hace un sol inaudito (y un frío que te jodes). Ya me han dicho que soy un quejica y un poco trucha por andar quejándome todo el día del gris de la ciudad y del poco sol que se ve, pero es que está haciendo un tiempo que no lo recuerdan ni los más viejos del lugar.

Mañana iremos a Helsingør a ver el castillo de Hamlet, que por lo visto es una mierda, pero claro, estas cosas hay que verlas aun a riesgo de caer en el rollo mainstream borreguil. Hoy hemos constatado que Copenhague está invadida por hordas de españoles que todo lo arrasan. El españolismo no entiende de fechas, ni de costumbres religiosas. Aunque yo daría mi pierna prostética por irme para allá, comerme unas torrijas de las que hace Mrs Eric (sin desmerecer las que ha traído mi hermana, que son un pecado), ir a ver alguna de esas procesiones con la Chocho y que se nos pongan los pelos de punta escuchando una saeta, mientras Antonio Gala nos explica la devoción que sienten los gitanos por su Cristo de los Gitanos.

Así que a los que andan por allí, que aprovechen las suaves temperaturas. Y a lo que están en la playa, tres cuartos de lo mismo.

jueves, marzo 17, 2005

The Black Rose Trick Hotel Episode III: De Cómo Todo Lo Que Comienza Termina

Flat Eric: Oye, vamos a acabar ya que esto parece Cristal. Y deja ya de enviar mensajitos por Internet a gente que no te gusta, que esto es mucho más importante. Es muy fuerte lo tuyo.

Ann: Ya tío, perdona. Es que estoy un poco hormonal (que no hormonado). Dónde nos quedamos?

F: En realidad ésto es una repetición del post que hicimos anteayer y que debe andar perdido en el ciberespacio. Creo que ibas a hablar de aquella meretriz que nos ligamos en el cabaret, que usaba un perfume embriagador.

A: Ah, sí. La historia es que mientras cenábamos con el general, desde la otra punta del comedor, nos miraba con ojos tímidos a la par que golosos, a lo que nosotros contestábamos con sonrisitas y guiños de ojo (qué valor el nuestro).

F: Total que al final la fulana se vino a nuestra mesa buscando a su chico latino. El chulo vino a decirnos que la "tratáramos bien", mientras golpeaba con sus nudillos en la mesa, como quien dice "pagadle bien". Era su favorita. Le regalamos una flor y la sacamos a bailar unos lentos, y resultó que a la chica le cantaba el sobaco lo que es bastante, y a mí no se me ocurrió otra cosa que decirle que qué perfume tan bueno llevaba; ella no dio crédito ante mi osadía y se fue avergonzada. Tú también bailaste con ella no?

A: Yo casi vomito. Olía a cebolla chunga de no haberse lavado el alerón en un mes.

F: Es lo que tenía la prostitución en los años 50...

A: Desde luego quedaba muy auténtico. Después de esto fuimos invitados al reservado de Mandy y Pearl, las divas, que nos habían visto cenar con el general y sucumbieron a nuestro españolismo y nuestro charm.

F: Allí vimos cómo cantaba el cantante que te molaba, nos tomamos unas cuantas copas, nos hicimos fotos, cantamos flamenco (bueno, cantamos, qué valor también), dimos lecciones de español ("llévame esta noche, llévame contigo"), y nos lanzamos al estrellato del hotel.

A: Y como tú no habías tenido suficiente con rebañar el plato del general, nos fuimos a petardear un poco a Malmö, llenarnos la panza con mucha grasa, y de paso ver qué se cocía en la noche Malmoeña.

F: Se cocía más bien poco, porque hacía un frío indecente, así que tras ver que los garitos estaban a una distancia razonable como para coger un taxi, y ver que estábamos casi sin blanca, volvimos al redil a hacer un poco más el chorra. Entonces fue el momento cumbre de la noche: performance sólo para nuestros ojos.

A: Estábamos tú y yo, en los sillones de la recepción del hotel ya un poco acabados, cuando se nos sentaron Mandy y Pearl y comenzamos otra conversación absurda en la que nos inventábamos más de la mitad de lo que decíamos. Como ya iba quedando poca gente los actores estaban ociosos y cada vez más gente se fue incorporando a la conversación: Candy, el General, y demás cuchipandi. De repente vimos que se armó un revuelo que se saldó con la detención de un tío con sus gafas, su gabardina, su maletín y su pinta de espía de peli de espionaje.

F: El tío era un poco Pet Shop Boys en un vídeo que no me acuerdo cuál es pero era igualito (uno en que iban con perros). La cuestión es que en un momento nos dimos cuenta de que teníamos a la mitad del cast actuando y haciendo el paripé solo para nosotros: unos en persona, y otros tantos en la sala de interrogatorios dando una paliza ficticia al espía, que veíamos a través de un televisor.

A: Prácticamente una función privada para nosotros, el sueño de cualquier espectador.

F: Y tal como llegamos, pero infinitamente más famosos y encantadores, nos fuimos de allí, porque el tema de hacer noche estaba complicado (debíamos dormir en el restaurante -&%#"§??!!- y eso no tenía visos de vaciarse en ningún momento). Nos dimos media vuelta y nos fuimos a casa, charlando por el camino sobre lo arriesgado del concepto del espectáculo: tiene que ser agotador para los actores estar actuando durante 24 horas, 10 días seguidos; incluso cuando no hay nadie delante. Tú crees que funcionaría en España?

A: No, jlaramente no, porque en España en el segundo día ya habrían violado a la mitad de reparto femenino, y habrían robado todo el atrezzo. Sin embargo se lo voy a proponer a Sergio, para ver si se le activa la vena insensata-megalómana-suicida y retoma NoHayQuorum, porque somos muchos y nos podemos permitir unas cuantas bajas.

F: Sí, bueno, tampoco pierdas de vista a los suecos que el quinto día por lo visto se pillaron un pedo bastante curioso y asaltaron el Hotel, llevándose de todo (sólo objetos y mobiliario). Resultado: el bar tuvo que cerrar y se dejaron de servir bebidas alcohólicas.

A: Y esto es todo amigos. Como esta va a a ser la primera y la última colaboración que hagamos, so pena de acabar dejándonos de hablar, ha sido un placer crosovear contigo pero una y no más Santo Tomás. Cada uno en su blog y Dios en el de todos. Y ya está. Y recuerdos a vaca Ator, que la echo mucho de menos. Y a Poncho.

F: Sí, efectivamente trabajar contigo ha sido un auténtico calvario y ya he tenido suficiente, así que comienzo la Semana Santa totalmente redimido de mis pecados. No duden en sintonizar sus blogs amigos.

Nota: nos queremos ir de viaje a alguna capital europea. Alguna recomendación?
Berlin/Amsterdam/Hamburgo/Bruselas/Frankfurt

martes, marzo 15, 2005

The Black Rose Trick Hotel Episode II: De Cómo Nos Convertimos En Los Reyes Del Mambo

Flat Eric: a ver, nena, vamos a seguir con la historia.

Ann O´Nadada: sí, que ya está bien, que llevamos dando misterio a la historia 15 días y está perdiendo un poco la actualidad.

F: El caso es que después del check-in nos fuimos a dar una vuelta por el hotel a hacer el cabra. Primer destino: la base militar de la planta de abajo.

A: Qué fuerte, qué siniestro. Ríete tú del garaje de Tesis. Ese sótano era la quintaesencia de la sordidez, con esas luces verdes, esas maquinarias, esa sala de interrogatorios (todo muy bien retratado en tu nunca suficientemente valorado fotolog)...

F: Después nos subimos arriba, y estuvimos dando una vuelta por el restaurant-cabaret. Las luces rojo putón, había como reservados con mesitas para ambientes más coquetos, y mucho terciopelo por todos sitios. Cuando llegamos la dueña del Hotel estaba un poco chispa en el escenario cantando "Happy Birthday Mr. General", aunque tú creas que cantaba "Corazón latino".

A: Es verdad, el restaurant-cabaret era lo más, más rojo que el hotel de Twin Peaks. Y es entonces cuando decidimos que nos íbamos a volver locos, cocernos como piojos y empezar a interactuar con el servicio.

F: ahora es cuando hay que aclarar a nuestros lectores/as que el Hotel era un edicifio que iba a ser demolido y había sido creado por una compañía de teatro súper jarta, formada por cincuentaypico actores que daban vida al servicio del Hotel. Por si no fuera poco todo estaba ambientado en los años 50, en tiempos de guerra. Los actores y actrices eran camareros, secretarias, recepcionistas, militares, doctores, putas, coristas en plan Supremes, cantantes en plan Dean Martin, enfermeras, jefas de enfermeras, etc. La noción espacial era bastante difusa, de modo que los países eran "zonas" y el mundo se llamaba "el estado".

A: Sí, y todo ello muy bien hecho y muy bien ambientado, pero con una pátina de cutrez, que le daba un toque decadente a todo que quedaba muy bien.

F: Y yo, que tenía lo que es bastante hambre (para variar), pues me tiré un buen rato dando el coñazo al servicio con que quería cenar.

A: Fue tu hambre desaforada lo que, sin nosotros esperarlo, nos lanzó al estrellato. La tercera vez que pediste comida tuvieron que salir del trago como pudieron y decidieron que a grandes problemas grandes soluciones, preparándonos una sorpresa que descubriríamos más tarde.

F: El hotel estaba bastante revolucionado porque el General iba a hacer noche allí, y todo tenía que estar a punto para cuando llegara. Todo el mundo bastante estresado, y los militares ocupando todas las dependencias. Y cómo estaban los militares...

A: Los militares estaban bastante regular, pero a ti te gustaban porque llevaban uniformes y estás enfermo.... En fin... No puedo dejar de mencionar tus salidas del tiesto, que se te pira mucho la olla... A ver, estábamos hablando con Candy, la chica de la tienda de souvenirs, que iba ella muy mona con su vestidito de angora y su pañuelito al cuello, sobre lo típico, a saber: que de dónde veníamos, que qué bonita España, que qué detalle venir desde allí sólo para alojarnos en el Hotel (porque por supuesto tú te tiraste el pisto y le soltaste tamaña trola). Yo a esas alturas ya había decidido que lo mejor era compotarse lo más años cincuenta que supiéramos para no desentonar y que todo fuera rodado. Pero tú tenías otras cosas en la cabeza. Cuando nos pusimos a hablar de La Sirenita (que adornaba unas cajitas de cerilla de la tienda), Candy dijo que nunca la había visto, pero que tenía pinta de ser beautiful. Y tú ni corto ni perezoso le contestaste que en realidad la sirenita era un travesti, y te quedaste tan pancho. La tía blanca sin saber que contestar.

F: Sí, la tía no daba crédito. Tú es que eres muy diplomática y tienes mucho savoir faire; yo sin embargo soy más revolucionario, y me gustaba ver cómo reaccionaban ante esas chorradas. Como después, cuando le dijimos al cantante (que te encantaba) que habíamos estado cruising por ahí, y el tío nos siguió el rollo porque quería que le hiciéramos PheLiz Taylor.

A: Si querías escandalizar podías haberle pedido a la de la tienda si tenía pollas de látex XXL y ya se hubiera caído de espaldas.... En fin, que estábamos haciendo el tonto cuando de repente todo se paralizó, los militares formaron con el pecho bien sacado y todos tragamos saliva. La tensión se podía cortar. Y entonces llegó él, el General (que en la india le llamaban la Sandokana y en China, jo,, que rabia le daba, le llamaban la Fumanchueka, la fumanchurria... y la llamaban mal, lo decían mal.... el nombre): alto, esbelto, con una pinta de lover que te cagas y empezamos a chorrear.

F: Bueno tampoco era para tanto, en realidad estaba extremadamente delgado. De repente vino Antonnella y nos dijo que Captain Olga nos estaba buscando porque el general...quería invitarnos a cenar a su mesa!!!Sí, solucionaron el tema de la cena sentándonos a cenar con él, de traka. Así que la gente empezó a mirarnos con los ojos inyectados de envidia, mientras Pearl Snowie y Mandy Miranda cantaban su repertorio emocionadísimas, dejando ver que estaban colgadísimas del General.

A: Y es que, queridos amigos, la mesa general estaba completamente en el centro de la acción, en tol cogollo. Y ahí estabamos nosotros, cenando de gratis (tú por supuesto repetiste, con todo tu morro y tu vergüenza torera), bebiendo de gratis y regodeándonos de lo importantes y lo charming que éramos por haber sido escogidos entre todos los demás.

F: Después de cenar vinieron los militares y dijeron que la gente con ojos marrones debía formar una fila. Y claro, los ojos marrones por estos lares tampoco se estilan mucho, así que nos metimos en el ajo también, junto con italianos, mexicanos y algún mestizo nórdico. Nos metieron en la sala con la luz verde y nos dijeron que nos ordenáramos por alturas. Después hicieron un paripé con una máquina y luego nos miraron los ojos con una luz. Por cierto, qué total la jefa de enfermeras, que era igualita que Isabelle Hùppert. Yo como siempre no pude aguantar la risa, porque el vino ya corría por mis venas a sus anchas. Era todo bastante surrealista.

A: Sí, estuvo bastante gracioso cuando estallaste de risa en medio de la revisión llenándole la cara de babas a la jefa de enfermeras. Ella lo disfrutó mucho... Total, que resultó que tú sí que estabas infectado con el virus ése y te mandaron al hospital de la planta de arriba para hacerte más pruebas. Yo entonces me dije "Ésta es la mía" y fui a currarme al cantante, que aparte de tener un poco los dientes separados por distritos estaba bastante bueno. Aproveché un hueco en una conversación para colarme en ella y felicitarle por la soberbia actuación, y él me contestó: "Ah, sí, tú eras el que estaba justo enfrente mío.... mirabas con mucha atención, eh???" Yo me sentí completamente descubierto, pero como estaba borracho me dió igual, porque ese cantante pedía lo suyo a gritos y yo se lo iba a dar... y todo el hotel lo iba a ver por el circuito cerrado.

F: Mira, el cantante ese era lo peor. Pero bueno, a tí te gustaba, qué le vamos a hacer. Yo mientras estaba en el hospital haciéndome unas pruebas bastante absurdas, y cuando terminé una enfermera me pidió que me quedara a acompañar a una chica "enferma", que pasaba de mí como de la mierda y se emocionó cuando le dije que era español y pidió que bailáramos flamenco. Qué valor.

(continuará)

miércoles, marzo 09, 2005

"The Black Rose Trick Hotel" Episode I: de cómo llegamos al Hotel


Ann: Tío, qué bien me lo he pasado este finde.

Flat Eric: Nos lo hemos pasado pirata, ha sido de traka. Vamos a contarles a nuestros devotos lectores lo que nos ha pasado, desde el principio.

A: El mundo merece saberlo.

F:Todo comienza una tarde en que Antonella me habló de un espectáculo jartísimo en Malmö, Suecia. Y como me encanta meterme en tinglados chungos, pues me apunté y te obligué a venir conmigo.

A: Sí, la verdad es que hasta que no llegamos no teníamos ni zorra de a qué íbamos, pero precisamente el carácter loco loco del plan era lo que más nos seducía. "Mari, coge los trastos que nos vamos a Malmö, En Plan Travelling".

F: Cuánta razón tienes. Y para allá que nos fuimos, en el tren ese que casi nos piden todos los órganos donables, de lo caro que era el billete. Cuando llegamos a Malmö nos dimos cuenta de que había un microclima, no precisamente cálido, pero sí más benévolo.

A: Además era todo como muy sueco, que en contraposición a lo danés, que es más...

F: ...caro.

A: Descarao. Una vez atrenizados, y aterrorizados, descubrimos que no teníamos lo que es ni idea de dónde teníamos que ir.

F: Qué sinvergüenza! Sorry me, pero llevaba los deberes bien hechos, con todo un dossier de direcciones y sitios de interés general.

A: Vive Dios que lo eran. Nos dejamos llevar por un sexo sentido y por arte de birlibirloque llegamos al Hotel.

F: Qué cuadro la entrada, eh? Creíamos que no íbamos a salir de allí vivos. De momento un olor como a rancio que te cagas.

A: Sí, menudo pestazo. Total que llegamos a la recepción y nos encotramos a Antonella y su cuchipandi con cara de perro y de "non capito un cazzo", y no era para menos, porque a partir de la recepción el surrealismo fue in crescendo.

F: Nos metieron en una sala a hacer el check in. Una enfermera, rollo Bettie Page, y un soldado bastante jamono nos dieron instrucciones sobre el Hotel. A saber:

A: "Todo esto es por vuestra seguridad"

F: "Teneís que ir a haceros un checkeo médico al hospital de la planta de arriba"

(al día siguiente)

F: anda majo, que ayer te dió el punto y dejamos esto a medias.

A: ay señor, señor, qué malito estoy.... me apetecen unos gnocchis que estoy un poco ñoño.

F: que te he dicho que no podemos escribir ñ, coño, que estos teclados daneses no tienen, joder...

A: y si me dejo morir aquí, en el laboratorio? qué poco me apetece la fiesta de esta noche...

F: prosigamos con la historia...

A: prosigamos pues.

F: las recomendaciones del militar, "denunciad cualquier comportamiento sospechoso", etc.

A: yo me acojoné .

F: a mí me entró la risa tonta, como siempre.

A: y fuiste duramente reprendido por ello. Y ya luego cuando descubrieron que llevabas una chupa militar, se te cayó el culo a pedazos, que a quién pertenecía eso, que si eras militar, que si habías matado a alguien...

F: ya majo qué fuerte. Y tú, germánica, siguiendo con la regleta ;-D

(continuará)

sábado, marzo 05, 2005

En Plan Travelling

Me voy ahora mismo con Ann a Malmö, a un happening de teatro hiperalternativo que no sabemos si nos van a violar, o vamos a acabar enfrente de una cámara y diciendo "me llamo Flat Eric y me van a matar". La web del espectáculo es http://www.blackrosetrick.com
Si el lunes no posteo llamen a la Interpol.

jueves, marzo 03, 2005

La mariscada en Villanueva

Anoche estuve hablando con Mrs. Eric via messenger y me contó una de esas historias para no dormir de las que sólo le pasan a ella.

Encontrábase Mrs. Eric en una comida de empresa, y ya se sabe que en esas comidas siempre hay alguien que pierde los papeles y se pone ciego a pacharán, y acaba vomitando en el baño o llorando porque le da bajón y se empeña en que fulanita le mira mal cuando se cruzan en la oficina.

En este caso la víctima del "síndrome de la comida de empresa" fue una señorita de mediana edad. Tras pimplarse lo que es una botella de orujo, y después de una reunión con el jefe en la que la curda que llevaba le impidió andar en trayectoria rectilínea, confesó que era lesbiana, y que donde decía normalmente "Jorge" en realidad se refería a "Ana". Qué cuadro.

Entonces es cuando la susodicha entra en la fase "pedo cariñoso" y llama Mrs. Eric "mamita", y la invita a comer ni más ni menos que una mariscada en Villanueva de la Cañada. Mrs. Eric pone todas las excusas habidas y por haber, desde "es que tengo que dar de comer a los gatos" hasta "chica, es que vienen a hacer la revisión de la caldera", pero nada, ella erre que erre. Miss Tajada coge y le suelta esa frase tan manida y que da tan buenos resultados: "Si no vienes, puedo cometer alguna locura"; Mrs. Eric, que es muy sensata, humana, mujer de su tiempo y amiga de sus amigas, se monta en el coche de la beoda.

Dada la considerable distancia entre Coslada (municipio en que se encuentra la dichosa empresa) y Villanueva de la Cañada, el coche fue haciendo eses por todas las M de la Comunidad de Madrid: 30, 40, 45 y 50, a falta de más. En el coche Raffaela Carrá se lamentaba acerca de una mujer que estaba en una armario y que dolor, y el caradura le dice que le deje que explique que sintió mucho frío y ha llamado al doctor y que después de mirarle le extendió su receta...

Llegadas al domicilio conyugal, Ana baja a la calle cabizbaja, "avergonzada la pobre criaturita" en palabras de Mrs. Eric. Y se van a tomar una mariscada, como mandan los cánones. Una vez degustadas chirlas, almejas y mejillones al vapor, Miss Merluza a la Gallega propone acercar a Mrs Eric a su residencia en Vallecas City, pero el novio de Mrs Eric sensatamente desbarata el plan y se persona en Villanueva para hacer el porte él mismo. Y de paso saca la tarjeta de crédito y abona lo que es la mariscada completa.

Miss Cocida Madrileña: a estas alturas a nadie le importa que seas lesbiana, te cojas unos pedales del 15 o te guste música italiana petarda de los 70. Lo que es inaceptable es que digas que vas a invitar y al final "invitar" significa "te invito a que vengas, pero que pague tu novio". Es muy fuerte lo tuyo.

Después de esta historia real como la vida misma, como los programas de Alicia Senovilla, voy a comerme la cabeza a ver qué coño hago de cenar esta noche en casa, con las tres premisas que tengo siempre:

- que sea vegetariano
- que tenga chocolate
- y que sea una sorpresa

Así que me voy a comprar algo, que además hoy hace día nevado y soleado y es un gustazo.

miércoles, marzo 02, 2005

She-wolf in the S-huset


Antesdeayer nos encontrábamos Ann y yo en la S-huset, en una de esas sobremesas en las que yo me tomo un café y Ann no toma nada, la muy rata. Cuál fue nuestra sorpresa cuando vimos que el triunvirato del pavo (Claudia, Reyes y Celeste, ésta vez sin Paula) se acopló en nuestro sofá con todo el descaro y la indolencia del mundo, sin tener en cuenta nuestra poderosa aura.

Había un equipo de donación de sangre allí, y nosotros que somos donantes y solidarios (gente deputamadre) decidimos acercarnos. Un poco por eso, un poco por perder de vista a estas petardas, un poco por hacernos análisis gratis y sin dar explicaciones, y otro poco bastante por que nos dieran un bollo y/o zumo.

En la puerta una doctora, que debía ser hija o nieta de Joseph Mengele, nos dedica una sonrisa profidén.
-"Hola, venimos a donar"-decimos con una sonrisa de oreja a oreja. A la señora se le queda una cara de croqueta bastante seria.
-"Sí, pues mira, tenéis que rellenar este formulario..." Lo miro y veo que está en danés.
-"OK"-digo yo.
-"Pero tienes que estar seguro de que vas a poder rellenarlo sin ninguna ayuda"-replica, ya medio nerviosita.
-"Creo que puedo hacerlo"- digo, resistiéndome.
-"Pero es que no puedes utilizar el diccionario... y luego os vamos a hacer una entrevista personal y tiene que ser en danés"- aclara la doctora Mengele, dejando ya bien claro y sin lugar a dudas que no quieren sangre de moros, judíos y vete tú a saber qué más.

Total que salimos de allí indignados, como Tamara cuando iba a Crónicas. Ellos se lo pierden: Ann es donante universal, y mi sangre está bien cotizada por su alto contenido en hierro y glucosa. Mucha falta de sangre no deben tener.

martes, marzo 01, 2005

Blog & Flog

Mikel Yuu cumplió con su palabra de caballero nipón y me ha traído mi deseada cámara, que por cierto, me ha salido envidiablemente barata y estoy más contento que unas castañuelas. Tak for det chinito.
Como lo prometido es deuda, ya podéis visitar mi flog, cuya dirección es:

http://www.fotolog.net/flaterikk

Veamos cuánto tarda Ann O´Nadada en abrir uno...

De momento sólo hay una foto pero en la web esta o pagas una cuota o sólo puedes subir una foto al día, y no estoy yo como para pagar coutas de gold member y polladas así. Cuando empiece a ganar dinero con la publicidad que meta aquí ya veremos.

Una de pederastas. Aquí paz y despues Gloria (Trevi). La susodicha sale de la cárcel y amenaza con disco y gira, y es que los viejos rockeros nunca mueren. Y mientras tanto empieza el juicio a Jacko, que me va a tener enganchadísimo, a juzgar por las declaraciones del fiscal en el primer día del juicio. No tienen desperdicio:

"El mundo privado de Michael Jackson es bastante diferente de ese vídeo. No es (un mundo de) libros infantiles sino de visitas a páginas de internet pornográficas, revistas como Hustler, Playboy, Barely Legal. El mundo privado de Michael Jackson revela que galletas y leche se pueden sustituir por vino, whisky y vodka".

Que golfete el Michael, y yo que de teenager quería ir a Neverland, dios mío, qué hubiera sido de mí.

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